DALLAS -- Alguien le dijo a Ezekiel Elliott que la NFL sería muy diferente en comparación con jugar futbol americano colegial.
Señalaron que la velocidad de las acciones serían más rápidas, más exigentes en el aspecto físico y mental y que las jornadas de trabajo entre semana serían más intensas.
El corredor novato de los Dallas Cowboys aseguró que esos comentarios se quedaron cortos en todos los aspectos, en especial por la capacidad de rivales y la necesidad de prepararse cada día.
“Estos días pretendo descansar”, dijo Elliott sobre lo que hará este fin de semana. “Voy a casa a ver películas, a estar con la familia y tratar de refrescarme un poco”.
Elliott y el resto del equipo tendrán cuatro días libres, a partir del jueves, porque los Cowboys descansan en la Semana 7 y enfrentan su siguiente partido hasta el 30 de octubre.
El corredor dijo que la visibilidad y magnitud de la popularidad que tiene ahora con los Cowboys también es incomparable con la que disfrutó en su etapa universitaria, a pesar de que jugó para uno de los programas más publicitados del país, el de Ohio State.
Señaló que sus relaciones personales con los compañeros en Dallas son similares a los de la universidad, aunque le advirtieron que en el profesionalismo sería diferente y sus amistades más contadas.
Elliott llegó a la semana de descanso con sus Cowboys en primer lugar de la División Este de la Conferencia Nacional con marca de 5-1 y con todas sus victorias de frma consecutiva.
Además, Elliot ocupa el liderato en yardas por carrera en la NFL con 703.
“Me habían dicho que la línea ofensiva (de Cowboys) era buena, pero, la verdad, se quedaron cortos”, dijo el novel corredor. “Estos muchachos son increíbles. Yo sólo tengo que entrar en ritmo, ejecutar de la manera adecuada y ellos se encargan del resto”.
Elliot reconoció que tiene muchas cosas por mejorar y aprender en la NFL, incluido su desempeño en campo abierto.
“Tengo que mostrar mayor nivel de dominio en el segundo nivel. Cuando eso comience a suceder, será algo para asustar”, explicó.
Después de seis partidos, Elliott aseguró estar poco golpeado, pese a que promedia 22 acarreos por encuentro.
“Mi cuerpo se siente bien. Honestamente, no he recibido en realidad golpes demasiado fuertes. Tengo a esta gran línea ofensiva y eso ayuda”, señaló.
Rechazó que una de sus metas sea romper el récord de yardas ganadas por carrera para un jugador novato, el cual implantó Erick Dickerson en 1983 con 1,808 yardas.
“Sólo se trata de logros de equipo”, afirmó. “Nuestros planes van mucho más allá de un récord individual”.